El último ruido

by • April 4, 2013 • Conciertos, Noticias, Volume 07Comments (0)1108

Hace 4 meses nacía un nuevo festival llamado Make Noise. Casi como nosotros, daba sus primeros pasos con un rumbo fijo, con firmeza, pero con ese miedo innato a caerse que tenemos los primerizos. Make Noise ha hecho mucho ruido, como ya prometía en cada uno de sus anuncios y comunicados, y nos ha dado mucho a todos aquellos que disfrutamos con un tipo de música alternativa, fuera de los circuitos más comerciales, novedosa, en algunos casos amateur, y servida además en lugares emblemáticos de Barcelona.

Y más emblemático que la sala Apolo en lo que a música se refiere los hay pocos. Así pues, este era el mejor lugar posible para disfrutar de una última cata, de la fiesta underground definitiva en la que no faltaba nadie, y en la que nosotros no podíamos dejar de estar. Muñeco, Univers, Gross Magic, Girl Names y el plato fuerte de la noche, los potentísimos The Soft Moon eran los grupos al mando de la nave, que debían pilotarla rumbo a buen puerto en esta última etapa.

Muñeco y Univers, intensidad preciosista

Los barceloneses Muñeco fueron los encargados de abrir fuego. A una hora poco agradecida (las 18h) y justo cuando se acababa de jugar el último clásico entre Real Madrid y Barcelona, lo que provocó que la sala aun no estuviera llena, pero suficientemente repleta para que esa psycodelia hipnótica que practican no sonara hueca. Los que estábamos, estábamos y nos llego lo que proponían con una intensidad que se antoja impropia para una banda tan joven. Saben lo que hacen y como quieren hacerlo y eso es un gran mérito en los tiempos que corren. Su propuesta post-rock instrumental mezclado con electrónica hace que para nosotros sean ya una banda a la que referirnos, un conjunto de nuevas promesas a las que seguir con lupa. En resumen, Muñeco nos encanta y su EP homónimo autoeditado es de lo mejorcito del 2012, lo que demuestra que no estamos equivocados.

Tras los pasos de Muñeco aparecieron Univers, una superbanda formada por miembros de Piñata, Aliment o Mujeres. Como si de una selección de músicos representativos del underground catalán se tratara, la banda cósmica presentó sus Pedregades, con ese sonido confuso e inquietante que golpea al oyente con cada una de sus olas reverb, mezcladas con un sonido sucio, garajero. Y  es que su pop ruidoso es ya una identidad marca de la casa. Con Univers estamos en buenas manos y su directo, seguro y lleno de madurez, transmite las tablas de unos músicos ya experimentados.

Gross Magic, Girl Names y los incombustibles The Soft Moon

Los británicos Gross Magic debutaban en directo en nuestro país presentando su primer EP, Teen Jamz. Apostando por un pop ácido y distorsionado, sonaron correctos pero quizás algo descafeinado después de la intensidad de las dos bandas precedentes. Nos hizo pensar si los de Brighton no debieron abrir la tarde, lo que les hubiera favorecido a la hora de mostrar sus virtudes, que son muchas. Aun así y pese a lo ecléctico de su repertorio (¿irregular?) despertaron cierto interés con sus temas más brillantes y dieron muestras de poder hacer aquello que se les antoje.

Girl Names juegan otra liga y se vio en cuanto salieron al escenario. Sala repleta, expectación máxima y una sensación de banda asentada, con un directo lúcido y sereno. No en vano, su música llena de matices ha llevado al trío de Belfast a tocar en festivales como el Primavera Sound. Y su pop de estilo vintage con aire místico consiguió transportarnos a su mundo, lleno de luz y sombras, cálido y frío a la vez, que nos recuerda a los primeros pasos de los archireverenciados The Cure (como no) y nos sitúa en esa atemporalidad pop que tanto nos llena últimamente. El público entregado desde el primer momento disfrutó del repertorio, entre el éxtasis y la contemplación, como el que se detiene ante una obra de arte en uno de esos museos abarrotados de turistas. Presenciar un directo de Girl Names es toda una experiencia.

 

Y así llegamos a la última estación de nuestra viaje, donde nos esperaba el plato fuerte de la velada, The Soft Moon. Con una puesta en escena espectacular, con un efecto neblina que cubría todo el escenario y la mitad de la platea, y un juego de luces discotequeros, los de Luis Vasquez presentaban su último trabajo, Z, una suerte de post-punk enérgico, que al contrario de bandas como Joy División o Bauhaus se disfruta más un viernes noche en una discoteca, que solo en casa un día lluvioso de invierno. Podríamos decir que la colección de canciones es en realidad un loop instrumental, repetido con una potencia tal, que sin apenas un cambio de ritmo o de estructura, crece y crece hasta dejarte exhausto. Si de alguna manera pudiéramos resumir el ambiente con dos palabras, sin duda seria euforia colectiva, una sensación que duró desde el arranque de la primera guitarra, hasta el último aullido y que dio el broche definitivo a una noche fantástica de música en directo, que cerraba un festival imprescindible que desde aquí animamos, pedimos, rogamos que tenga continuidad.

Agradecimientos especiales

Desde que comenzó está aventura nuestra hemos tenido el placer de conocer a mucha gente relacionada con el mundo de la música, gente alejada del estereotipo frío y distante, maniqueo y posturista con el que se suele relacionar al sector. Entre esas personas interesantes, amables y profesionales queremos destacar a modo de agradecimiento a Marta, trabajadora incansable que consiguió que desde el primero, hasta el último de los medios (pequeños o grandes) que nos dimos cita a los diferentes eventos del festival, nos sintiéramos especiales. Con gente así, este trabajo (o hobby) es más fácil. Gracias a Marta, a TiU y a Converse por todo.

Ilustraciones de Albert Brullet

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