Parker, de Darwyn Cooke

by • February 27, 2013 • Notas desde aquí abajo, Volume 06Comments (0)1663

Por Juanma M.

 

1. EL CAZADOR

“-Voy a beberme su sangre. Le masticaré el corazón y lo escupiré en las cloacas para que los perros levanten la pata sobre él. Lo desollaré y le arrancaré las venas y lo ahorcaré con ellas.”

Parker en “A Quemarropa” (The Hunter), de Richard Stark. 1962.

A Parker le conocéis todos. Le habéis visto y leído muchas veces. Es ese tipo duro al que han puteado y va a  vengarse. Un profesional que va por libre para el que todo este asunto acaba de convertirse en algo personal. Es Lee Marvin, Mel Gibson o Liam Neeson. O La Novia de Kill Bill. Inevitable y brutal, la venganza encarnada. Parker es ese personaje en su esencia más destilada, el protagonista de una serie de pulps salvajes escritos por Richard Stark (Donald Westlake en realidad) llenos de violencia seca, directa y contundente, tipos duros, crimen organizado e independiente, barrios bajos, bares de mala muerte y en general gente poco recomendable. Los libros de Parker son, de alguna manera, seminales, han sido adaptados varias veces al cine y son incontables las historias criminales que han bebido de ellos de una u otra forma. La última de estas adaptaciones está ahora mismo en curso, y consiste en la traslación de estas historias al cómic que está llevando a cabo el muy admirado por aquí abajo Darwyn Cooke. Un Cooke que parece estar disfrutando el trabajo. Sin guión previo, solo con la novela delante, página a página. Eliminando lo mínimo, añadiendo lo mínimo. Si parker despierta junto a una mujer muerta y tiene que desfigurarle la cara para que no le relacionen, eso es así en la novela y en el cómic. Hard boiled, crudo y directo.

2. LA COMPAÑÍA

Darwyn Cooke es, junto a gente como Brian Azzarello o Ed Brubaker, uno de los responsables de esa especie de reinvención del Noir clásico que parece estar teniendo lugar en el cómic americano, no es un recién llegado a esto de los atracos, las venganzas y los planes que salen mal. Ya fue encargado de reinterpretar al mítico The Spirit de Will Eisner hace unos años y nadie pidió que le quemaran en la hoguera, eso debería demostrar algo. Y sus historias de Catwoman eran puro Parker. Y puro pop. Cooke tiene un estilo muy personal, y en las historias de Parker está desatado. El primer tomo se abre con treinta páginas sin una sola palabra. Seguimos al protagonista sin verle la cara durante lo que es todo el primer capítulo de la novela y solo a partir de los gestos, las reacciones de la gente que se cruza con él, su silueta y su lenguaje corporal, cuando al fin le vemos la cara al protagonista, veintimuchas páginas después, sabemos perfectamente quién es ese tipo y sabemos que alguien tiene un problema. Sin una sola palabra, la traducción de la novela al cómic es literal. En blanco, negro, y un solo color por volumen. El dibujo es muy limpio y preciso, con un punto de caricatura en los personajes que les hace inconfundibles al instante. Muy Eisner, muy The Spirit. Antes de dibujar cómics, Cooke trabajó de animador, y algo de “la pinta que debería tener una película clásica de animación sobre criminales” también hay. Esas primeras treinta páginas son prácticamente un travelling.

3. EL GOLPE

El trato son cuatro volúmenes sobre Parker, pero Darwyn Cooke ya ha afirmado en entrevistas que tiene en mente al menos dos o tres volúmenes más a partir del cuarto, uno con historias cortas y un par más a tamaño completo. Incluso adaptar alguna otra novela de Richard Stark protagonizada por alguno de los secundarios de Parker. Hay parker para una temporadita, y aquí abajo, gustándonos como nos gusta el noir en general y la variante hard boiled-criminal en particular, la espectativa de tener un álbum de Parker al año durante un tiempo nos parece atractiva, visto lo visto.

Y lo visto hasta el momento son dos tomos cuya trama está relacionada y un tercero ya independiente. El Golpe es la historia original, la que establece al personaje. Una venganza pura, directa y sin contemplaciones. Alguien ha traicionado a Parker y lo va a pagar. Él y todo la organización criminal que ampara al traidor. La Compañía cierra esta trama adaptando no una, sino dos novelas de una tacada, y seguramente es el más potente de los tres tomos publicados hasta ahora, la organización antes mencionada decide intentar acabar con Parker y, otra vez, la venganza es inevitable. Básicamente la misma historia del primer tomo, pero contada con todo un arsenal de recursos. Desde cambiar el estilo de dibujo varias veces para narrar pequeños capítulos de la historia (que parecen pequeños cortos animados dentro de la gran película, cada uno con su estilo propio)  a incluír partes completas del texto de la novela.

El Golpe es otra historia. Nada que ver ya con la compañía. Una historia independiente. Que trata sobre Parker y una decena de criminales de bajo standing planeando y ejecutando el asalto a un pueblo entero. Dos bancos, tres joyerías y las nóminas de varias empresas todo de una tacada, en una noche y, si todo va bien, sin hacer ni un solo disparo.  El feeling general de este tomo es diferente al de los dos primeros, empezando por el color elegido para acompañar al dibujo (amarillo, a diferencia de los azules grisaceos que adornaban los dos primeros), continuando con un reparto mucho más amplio que en los volúmenes anteriores y con mucho más peso, o por esos desconcertantes momentos psicodélico/alucinatorios que salpican la historia y terminando con la misma historia, más preocupada por el plan y su ejecución que por buscar un final potente, con un clímax que llega demasiado pronto y un final que se alarga para ir diluyéndose poco a poco. Como esas canciones que no terminan de acabar.

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